Hace varios años existían los llamados “carros públicos” (esos que tomabas en la estación después de esperar pacientemente a que se llenara la cuota de pasajeros). Un día, en el transcurso de un viaje, pasaron frente a una casa donde una niña jugaba. Uno de los pasajeros comentó que la nena era fea y el conductor —que resultó ser el …
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